Capítulo I
El problema no era encontrar a alguien
En Chile siempre hubo alguien que podía pintar, arreglar, instalar o reparar. El problema era otro: ¿quién es realmente? ¿llegará? ¿cobrará y desaparecerá? ¿pagaré y el trabajo quedará a medias?
Entre grupos de WhatsApp, recomendaciones a medias y avisos sin respaldo, la confianza se diluía. Quien necesitaba ayuda dudaba. Quien trabajaba bien también: porque un buen oficio se confunde fácil con un perfil inventado.